sábado, 4 de enero de 2014

Las mejores interpretaciones de Bollywood del 2013


Me gustaría hacer una propia pero ando muy perezosa y casi no he visto películas en estos días. Por eso en estos casos siempre confío en Rediff, hacen un buen balance entre lo comercial y lo no comercial. 

Dhanush en Raanjhanaa


Su personaje es complicado, fuera de los límites de aspiración romántica y está destinado a atraer a la crítica. Se necesita un actor de gran simpatía y transparencia emocional para que el público se sienta comprensivo hacia un personaje tan testarudo.
Y Dhanush como Kundan, armado con una sonrisa irresistible, energía cinética e impulsos dramáticos logra esta hazaña memorable en su primera película hindi.

Pankaj Kapur en Matru Ki Bijlee Ka Mandola


Llevar un personaje, tan complejo y curioso como Mandola, a la vida es un reto que no todos los actores pueden aceptar o cumplir. Pero Pankaj Kapur no es cualquier actor. Él es inigualable. 
Como Harphool Singh Mandola alias Harry, expone el cambio de personalidad de un camaleón entre lo distante a lo absurdo en cuestión de minutos en esta caprichosa aunque profunda sátira de Vishal Bhardwaj. 
Cuando esta sobrio él respira amenaza a través de sus ojos ceñudos, mientras que su alter ego arroja calumnias e improperios de una manera tan inefablemente entretenida que incluso el sacerdote se ve obligado a aprobar.

Nimrat Kaur en The Lunchbox


La mayoría de las frases de Ila empiezan llamando al amable vecino de arriba (Bharti Achrekar), uno que nunca vemos, pero escuchamos lo suficiente para saber que le importa, un atributo en la penosa vida de una treinteañera ama de casa que es descuidada por su marido en Mumbai.
Sin ni siquiera una vez de recurrir al melodrama, la afable Ila de Nimrat Kaur presta a The Lunchbox una mezcla conmovedora de suavidad y tristeza, lo que hace que su espíritu y la creatividad sean aún más notables.
Lo que es verdaderamente único es cómo Nimrat es ajena a la cámara y ni siquiera la mira la mayor parte del tiempo, creando un universo singular habitado que documenta su intimidad emocional y es desgarrador.

Irrfan Khan en The Lunchbox


En raras ocasiones, extremadamente raras, la pantalla que nos separa de los actores desaparece momentáneamente.
Durante uno de esos momentos surrealistas de accesibilidad, me acerqué a Saajan Fernandes (Irrfan Khan) y le di un abrazo. La parte en la que él mismo reconoce, "no sé cuando me hice viejo".
No fue por compasión, sino la inevitabilidad de sus palabras sencillas, el grado de soledad que transmitió a la "Querida Ila" me dolió más y porque el alma de Saajan pertenece a Irrfan- un maravillosamente perspicaz, puro y preciso Irrfan.

Sonakshi Sinha en Lootera


A menudo es la receptora de bromas que poco la halagan, Sonakshi Sinha en Lootera deja una impresión duradera. La delicadeza de sus amorosamente filmados encantos no fingidos y la ansiedad burbujeante, que crece poco a poco en la ineludible melancolía y el cinismo se transportan con moderación en sus ojos escrutadores, labios tímidos y palabras que habla suavemente.
No puedo imaginar a nadie más como Pakhi. Más bien, no me quiero imaginar a nadie más como Pakhi.

Nawazuddin Siddiqui en Bombay Talkies


No es su físico común que cause empatia. Es su comprensión de las experiencias únicas que distinguen a cada uno de otro que lo hace real e inspirador.
Nawazuddin Siddiqui muestra este rasgo siempre tan meticuloso como un actor que lucha en el conmovedor segmento de Dibakar Banerjee en la antología del cine, Bombay Talkies.
En una película donde el tributo es el tema recurrente, Siddiqui hace un homenaje al cine, en menos de media hora a través de escenas que muestran su volumen como actor, incluso cuando su voz es ahogada por la música de fondo.

Konkona Sen Sharma en Ek Thi Daayan


Interpretar a malvados atrae a la mayoría de los actores, pero pocos son capaces de frenar su impulso para el exceso. Konkona Sen Sharma, sin embargo, es una actriz magistral incluso en una película que no hace nada para merecerla.
No sé su técnica, pero no puedo dejar de temblar sobre la forma en que misteriosamente se transforma en este rostro inquietante del mal con la fuerza de una sonrisa espeluznante y el escalofriante brillo en sus ojos, con o sin el pastoso maquillaje de una daayan (bruja).
Me he sentido diferente sobre lagartos y ascensores desde entonces.

Neeraj Kabi en Ship Of Theseus


Ship of Theseus volo mi mente.
...Como monje que se niega a aceptar la medicina de acuerdo con sus ideales humanitarios, Kabi transmite un reflejo de compostura e ingenio pero su cuerpo se rebela violentamente contra la ideología de su mente...

Deepika Padukone en Ram Leela


Deepika Padukone puede no ser un talento nato, pero su voluntad clara de mejorar es inspiradora. Y ahora, premiada también.
La señorita se gano la lotería del año con cada lanzamiento convirtiéndose en un éxito enorme. Entre la vulgar Meenamma (Chennai Express), la erudita Naina (Yeh Hai Jawaani Deewani) y la valiente Leela (Ram Leela), me voy con la última.
Como la tradicional heroína del cine hindi, ella se lució en todos los frentes convencionales pero al igual que la heroína contemporánea del cine hindi, habló con su propia mente que dominó a su héroe petulante, así como los rojos apasionados embellecen la pantalla con su sensualidad abrasadora y su actitud descarada...

Rajkummar Yadav en Shahid


Parte de su encanto reside en el hecho de que él no es un actor vistoso. Nunca hay manipulación o intento de ganar las audiencias con su look....
Como Shahid, basada en la historia real del activista de derechos humanos y abogado Shahid Azmi, él representa la historia turbulenta de un joven, sus experiencias extremas con la ley en ambos lados de la misma.
La mayoría de los actores saltan a oportunidad de flexionar sus cuerdas vocales en en las escenas en los tribunales pero Rajkummar tiene instinto, es digno y recto en su ejecución.
Esta restricción es visible incluso en los momentos más volátiles de Shahid.

Fuente | Rediff

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